Es una técnica para el uso eficaz
y saludable de uno mismo.
Es
un método para aprender a prevenir hábitos perjudiciales.
Previene
o alivia estados asociados a tensiones indebidas y malas posturas: dolores de espalda, articulares y musculares en
general, dificultades respiratorias, afonía, inseguridad,
ansiedad y estrés.
Tiene
en cuenta la conexión de todas las partes del cuerpo y analiza
los excesos o faltas de tensión y la movilidad de las
articulaciones.
Procura
el mínimo esfuerzo muscular global en la realización de
cualquier actividad, el funcionamiento libre de las
articulaciones y la optimización de la percepción sensorial.
Considera
que cuerpo y mente forman una unidad. Disposición física y
mental se afectan mutuamente.
Puede
mejorar el rendimiento en actividades físicas, así como la
coordinación, la atención, el equilibrio y la vida sexual.
Ayuda
en la rehabilitación tras operaciones, lesiones o enfermedades y
a sobrellevar dolencias crónicas y discapacidades.
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